Fue un plan muy completo. Organizamos un partido de fútbol -se notó la estupenda condición física que algunos mantienen-, asistimos a una emotiva y motivadora Santa Misa en el ahora más luminoso oratorio del colegio, celebrada por mosén Pere Calmell.

Y claro, después una opípara cena a la que nos invitó el colegio, acabamos con un brindis a cargo del director, Sr. Juan Carlos Hernando, al cual no conocíamos pero que ahí estaba. También un hubo un regalo de recuerdo, que los que faltaron se perdieron…

Allí estaban compañeros que hacía tiempo que no veíamos, algunos sin pelo y otros con más que antes pero todos diversos y unidos como siempre.

Nos emocionó recordar anécdotas y sobre todo, compartir esta fecha inolvidable, con nuestros antiguos educadores como Sr. Valentí, Sr. Adam, Sr. Solé, Sr. de Castro, Sr. Mur, Sr, Galdeano, mosén Pere i el mismísimo mosén Salvia, que aunque muy mayor sigue al pie del cañón en su labor sacerdotal.

También recordamos a los que nos habían dejado como el sabio profesor Sr. Muñoz, el Sr. Ángel, entrañable jardinero y la señora Lola, activísima y detallista en cocina y servicios.

Una vez más pudimos comprobar que el colegio que escogieron nuestros padres para nosotros, era algo para algo más que conseguir unas notas académicas. Nunca se lo agradeceremos bastante.

Gracias, La Farga, nos vemos pronto!!!