Esta promoción inició la tradición de poner nombre de montañas de Catalunya a cada promoción de todos los años siguientes, para la suya escogieron “Montseny”.

Para la gran celebración, Alberto y Ernesto fueron los comisionados para tal evento, y lo hicieron de la mejor manera: primero regalaron al colegio un naranjo y una placa que plantaron entre los pabellones de primaria y bachillerato. Ahí las primeras palabras del director y de algunos de la promoción.

Luego, Santa Misa concelebrada por los tres sacerdotes de la promoción: Mn. Freixa, Mn. Bru, i Mn. Fabregat que nos hizo reír en su homilía. No faltó el recuerdo de los alumnos y profesores que nos dejaron en estos años. En audiovisuales habían preparado una presentación con imágenes y vídeos de su paso por el colegio y que fue muy emotivo.

Más tarde, los asistentes se llevaron un original pendrive con la foto de la graduación. Y, a cenar! El colegio les obsequió con una cena y un polo conmemorativo que se pusieron muy orgullosos.

Para acabar, una divertida tertulia con anécdotas que recordaban y que hicieron pasar un rato muy agradable. Ya en la medianoche, despedida y abrazos esperando ansiosos el 50 aniversario.