“El primer gran dilema que tuve: ¿qué estudiar? Tomar una decisión de ese tipo nunca es fácil, yo por suerte siento que no me equivoqué. Que si hubiera elegido otra carrera que no me gustase, también me habría buscado mi suerte en cambiarla y hacer algo más atractivo (por lo que nunca tengáis demasiado miedo a equivocaros en esto). Bueno, el caso es que estudié Biotecnología. Algo que hoy en día ya es más conocido, pero que aún suele costar que los abuelos se queden con la copla. “¿Pero tú, qué habías estudiado hija? – Abuela, BIO – Tecnología.” Pero nada, cada año vuelven a preguntármelo. Y luego ya lo divertido es explicar de qué se trata. Para los curiosos, la definición básica de Biotecnología es utilizar
procesos biológicos para obtener un beneficio para nosotros, un producto. 
Y es que en realidad, la Biotecnología involucra tantos ámbitos que no es tarea fácil definirla, pero gracias a ese amplio espectro, hay infinidad de aplicaciones y de salidas laborales. Desde trabajar en la industria, campo agroalimentario, biotecnología del mar, como en sectores relacionados con el medio ambiente, bioenergía, y biomedicina, a la que yo escogí dedicarme. Justo después de acabar la carrera estudié un master en Londres, sobre Nanotecnología y Medicina Regenerativa, que me ayudó a acabar de convencerme de que esto era lo mío. 
La experiencia fue muy bien, y aprendí muchísimo. Sobre todo a espabilarme tanto profesional, como personalmente. Algo así representan los primeros contactos con el mundo real (al menos en cuanto a investigación) y siempre fue algo positivo. 
Actualmente estoy en Barcelona, en el Institut de Bioenginyeria de Catalunya, IBEC, haciendo el doctorado en un grupo de biomateriales, en el que trabajamos buscando nuevos materiales para regenerar hueso, piel, tendón, e incluso corazón. La verdad es que estoy muy contenta. No es tarea fácil, pero me doy cuenta de que todos estos años de formación y las diferentes experiencias que he tenido me han ayudado para que hoy en día sea capaz de llevar a cabo un proyecto así. Elegir la ciencia e investigación como profesión no es coser y cantar, y en los tiempos que corren, las oportunidades escasean (yo no lo encontré todo a la primera ni mucho menos). Pero es un mundo con muchas posibilidades y trabajas en cosas que potencialmente tendrán un gran impacto sobre la salud y la vida de las personas en unos años. Representa un gran reto, pero también un gran aliciente. Así que desde aquí os animo a estudiar Biotecnología!