¿Cómo se puede plasmar en unas líneas lo agradecida que estoy por mi paso por el Colegio Aura? Veréis, os contaré mi experiencia!:
Llegué a Aura como último intento por reconducir mi futuro en 1996, ya que desde niña pasé por varios colegios, donde no supieron ver en mí, nada más que una carga. Sin embargo en Aura, aún empezando mis primeros exámenes con unas calificaciones pésimas, supieron ver mi potencial y desde un inicio consiguieron motivarme a estudiar y a superarme a mí misma. Tal fue el cambio , que pasé de ser una mala y desmotivada estudiante ,a una alumna aplicada y convencida de sí misma, que acabó estudiando la carrera de sus sueños y con la gran suerte de poder ejercer de ello.

Una vez aprobada la selectividad en junio del 2001, mi destino me llevó a estudiar Ciencias del mar en Cádiz, gracias también al apoyo de mi familia. Desde un inicio mi alta motivación me llevó a involucrarme de manera muy activa, tanto en mis estudios, como en varios departamentos de investigación, así como en la representación estudiantil a nivel nacional, conjunto que me hizo madurar como persona.
Mi carrera no fue fácil, ya que tuve que “capear” varios problemas médicos serios, como fue el descubrimiento de mis problemas de aprendizaje debido en parte a una lesión cerebral degenerativa, no diagnosticada. Pero esto no me hizo más que valorar mucho más todas las cosas buenas que tenia y por lo que de verdad vale la pena luchar. 
Así que, después de mucho sufrimientos y preocupaciones para mi familia y amigos, conseguí acabar mi carrera a los siete años, y un “Premio Ateneo” por mis calificaciones y saber compaginar con ellos la representación estudiantil.

Una vez acabado y viendo que el panorama laboral no era muy halagador ,en 2008decidí continuar mis estudios, realizando un máster en Acuicultura y desarrollo en la misma Universidad de Cádiz. Gracias a él, pude realizar mi tesis doctoral en lo que siempre me apasionaba,:”Mantenimiento de instalaciones marinas habilitadas para mamíferos marinos ” que pude realizar desde mi tierra, ya que se realizó en el delfinario del Aquopolis Costa Daurada. 

Por desavenencias con el responsable entonces, decidí volverme al sur, donde tuve la gran oportunidad de entrar a trabajar con uno de los mejores entrenadores de animales aquí en España, Juan Luis Malparida , en el zoológico de Sevilla. Allí pase dos años y poco, aprendiendo todo tipo de cuidados animales, así como especializándome en el tema de la educación ambiental, que creo es la parte fundamental en todo centro animal.

Fue a principios del 2011, cuando mi vida volvió a tener un gran giro, debido a que mi lesión cerebral se agravó y tuve que hacer un parón, que me llevo a pasar varias veces por quirófano. Pero , como dice el refrán, a la tercera va la vencida, y ese fue mi caso. En esa tercera operación conseguí librarme de mi gran carga, ya que fue como volver a nacer, pero esta vez muy mejorada.

Fue una vez completamente recuperada, cuando decidimos que había llegado el momento de salir de España para aprender inglés, y fue cosa de la casualidad que acabará en Brighton, una estupenda ciudad costera ( que siempre recomiendo) realizando estudios de inglés y pudiéndolo compaginar con un voluntariado en “ Sea Live”, un acuario donde pude aprender, sobre multitud de especies tanto marinas como fluviales, además de aprender un inglés técnico y relacionado con mis estudios.

De vuelta en España en el 2013 , y gracias a la información de antiguos compañeros, supe del relevo de mi anterior jefe en el delfínario y de la entrada de un inglés, Stuart Moore, muy interesado como yo en la educación ambiental, por lo que no dudé en remover mar y cielo, hasta conseguir que me recibiera y conseguir la oportunidad de demostrar que eso era para lo que siempre me había estado preparando. 

A día de hoy , soy fija de un gran equipo humano que hace, que ir a trabajar todos los días sea como mi gran hobby ya que puedo decir con orgullo que hoy llevo el Departamento de educación ambiental de ese Delfínario, además de estar empezando nuevos proyectos con el mismo equipo, para desarollar labores de investigación “ in situ”, muy necesarias en esta sociedad en la que vivimos. 
Y si con esto no fuera suficientemente feliz, gracias a mi jefe al que agradezco la confianza depositada en mí, voy camino de pasar otra aventura ya que me han aceptado en un voluntariado en otro acuario en Bournemouth, Inglaterra, durante mis vacaciones.

Por lo que debo estar agradecida tanto a mi familia, amigos y profesorado de Aura, por hacer de una chica tímida, poco estudiante y pesimista, en la persona que soy hoy: la persona más feliz del mundo, ya que trabajo en mi gran sueño de compaginar el cuidado animal con la educación ambiental a todos los niveles, tanto de grandes en nuestras visitas VIP, como con los más pequeños, en las visitas y talleres educativos con los colegios.

Así que sin más, me despido esperando que mi experiencia sirva para motivar a otros en mi misma situación, para que no os rindáis y luchéis por lo que de verdad queréis hacer en la vida.

Esperando vuestras visitas en el Delfínario Aquopolis Costa Daurada!